jueves, 13 de junio de 2019

Un día atípico...Gotas de lluvia y notas de piano.

 Hoy fue uno de esos días en los que todo parece que va a ser igual, pero por esas cosas de la vida a las pocas horas de comenzar como un día cualquiera, simplemente cambiaron los planes y todo lo establecido quedo para que se respete mañana, de esos mañanas sobran...  Hace bastante que no tengo la oportunidad de ponerme frente al teclado una noche y simplemente escribir lo primero que se me ocurre. Y hoy por suerte sucede, fue una jornada esplendida fuera del molde y aunque todo el tiempo llovió, me dedique a hacer todas esas cosas que me gustan y para las cuales carezco de las horas libres. Mientras las hacia miraba a través de la ventana los pájaros que volaban alto y el cielo gris. Y de fondo en mi computadora sonaba Yiruma (si te agradan las melodías tocadas en piano no te lo puedes perder!) y así fue como se pasaron las horas hasta llegar la tarde y ahí dejar lo que estaba haciendo para retomar algunas labores domesticas. Moraleja... cualquier día, hasta el mas ordinario puede cobijar sorpresas, toda jornada guarda siempre algo escondido en sus minutos. Y cada día es único, la vida es una sola, así que vive cada día esperando una sorpresa, puede que no llegue pero puede que si y ese día común en el almanaque lo puedes pasar a recordar como una fecha memorable...

 Te dejo un enlace con las hermosas melodías de Yiruma. Mucha suerte y buena jornada!





lunes, 20 de mayo de 2019

Me llevare…


 Puede que llegue un día, común y corriente como cualquier otro. En el que respire profundo y diga que llego la hora de emprender un largo viaje. Y tomare pocas cosas, las fotos de mis padres, esa plastificada que me hice hace años de mi padre cuando niño. Alguna carta de mi hermana y un abrazo de mi madre. Una tarjeta de Jesús que alguna vez un hombre humilde me dio, por darle un lugar donde parar para comer un sándwich. Mi cuaderno de otoño y viejas cartas a antiguos amores. Me llevare mi llavero de Viena y mis llaves por si alguna vez regreso y cuatro monedas especiales que guardo desde hace mucho tiempo. Me llevare las sonrisas y los recuerdos y unas pocas lágrimas para nunca olvidar los tiempos duros. Me marchare con la invisible compañía de mi familia y unos pocos amigos. De los amores, buscare nuevos. Cargare con migo tan solo algunas sonrisas que me desvelaban el sueño. Pero nunca ningún beso, pues todos me salieron amargos. Me llevare unas mudas de ropa y algún libro de esos que nunca pude terminar de leer.

 Y me marchare por las calles desoladas que conducen a los barrios altos, de las casas viejas en busca de la compañía de los pájaros, que moran en las cercanías de la antigua iglesia y pasare bajo sus ángeles buscando sus bendiciones y seguiré el camino de las hojas secas que se pierden con el viento. Y el sol de la tarde será mi guía y algún perro vagabundo mi fiel compañero y un viejo reloj de bolsillo me marcara las horas. Y algún astro perdido en el cielo de la noche mi rumbo entero…




domingo, 5 de mayo de 2019

Estudio de las banalidades en una media tarde soleada.

 Volviendo a mi casa, esperando a cruzar la calle me tope con un pequeño grupo de gorriones refrescándose en un charco. Me apresure a tomarles una foto, mal ubicado y mal sacada. No quería molestarlos acercándome excesivamente y que mi presencia los espantara, no tenia intención de arruinarles su feliz momento. Y pensé en ellos, en lo felices que eran con algo tan mínimo como remojarse en un charco. Y pensé en nosotros los humanos, que ni damos gracias por la ducha matutina, el agua caliente que a diario nos cubre y otras gentes en lugares lejanos desearían saber como se siente. Rescato la simpleza y la sencillez de los gorriones que saben como ser felices y ellos no tienen nada mas que a ellos mismos... Y vuelvo a pensar en nosotros que nada nos alcanza y en nuestras aspiraciones permanentes esas ambiciones que nunca cesan... La ropa, los teléfonos, la computadora, la consola de vídeo juegos, las salidas, los títulos, los sueldos y por supuesto esta mas decir las selfies para demostrar a todo el mundo que ni siquiera nos conoce que somos felices y perfectos! Y vuelvo mi mente a los pájaros y su corta y simple vida que no mira objetos materiales sino mas repara en el espíritu libre de las cosas bellas y efímeras. Y camine todas las cuadras que sucedieron a aquella foto pensando y pensando. Y mientras escribo vuelvo mi mente hacia ellos y hacia Becquer el poeta inmortal que a su libro lo llamo "El libro de los gorriones" que sabio fue en su corta vida que al igual que los gorriones vivió del espíritu, sin nada que aspirar mas que el amor por las cosas y por los otros, muy por el contrario del resto de los mortales de los que hoy no quedan ni sus nombres. Y es que me digo a mi mismo hay que vivir mas con el corazón desprendido, aquel que en un suspiro levanta vuelo por las tardes, las noches o las mañanas y va en compañía de los gorriones para remojarse en los charcos a la sombra de los arboles...



martes, 30 de abril de 2019

Hey Arnold!

 Quien de chico no tuvo el sueño de tener una habitación a lo sumo parecida a la de el. Por lo menos con aquel traga luz para ver las estrellas por la noche. O luego de levantarse por las mañanas bajar a desayunar y encontrarse en compañía de personas tan variadas.

 Los amigos, el barrio, la escuela y por supuesto esos dos abuelos fuera de serie... Ese mundo tan especial era Hey Arnold, en el que cada capitulo nos dejaba una enseñanza o una sensación difícil de explicar que nos llenaba el espíritu.

 Arnold fue el reflejo de cada uno de nosotros cuando niños y el reflejo del recuerdo de nuestros padres que nos hacían compañía cuando lo transmitían por la tele. Supo encerrar en cada uno de sus capítulos recuerdos de infancia, ocurrencias de niños. Reflejar a los compañeros de escuela a los vecinos del vecindario y sus calles. Y proyectar al menos en la pantalla aquellos sueños que nunca pudimos cumplir.

 Pero en definitiva fue un dibujo especial que dejo su huella en los jóvenes y no tan jóvenes espectadores que atentamente lo siguieron en cada uno de sus episodios. Pues así son las cosas especiales, tienen ese ingrediente mágico el cual hace que jamas nos olvidemos de ellas.

 Con la inolvidable habitación en la que Arnold solía pasar sus ratos meditando mientras miraba el cielo a través de la ventana...





jueves, 25 de abril de 2019

Una tarde de abril...

 Hola! Hace tiempo que no escribo, casi se me pasa este mes tan especial de largo y no podía dejarlo ir así como así. Que contar... tantas cosas, cada día esta mezclado de tantos sentimientos, alegrías, penas... cada minuto que muere es una huella única. Creo que en términos generales la vida es agridulce resumiendo a grandes rasgos pero de manera puntual. Este mes me dejo una bella postal y justamente se puede decir de ese momento, de esa tarde de abril en la que llovía y salia el sol. Las nubes y el sol se entrecruzaban a la vista de todos en una figurada discusión por ser los protagonistas de la tarde. Se puede decir que fue un clima agridulce para los fanáticos del sol los rayos cayeron junto con la lluvia. Y para los fanáticos de las tardes lluviosas como yo las gotas cayeron tenidas de oro...



miércoles, 27 de marzo de 2019

Cuando llega el otoño...

 Pues nada en especial para muchos. Pero para mi simplemente a llegado mi estación favorita y este año con el paso firme. Y la ciudad se torna solitaria y se vuelve a escuchar el sonido del viento y las hojas secas. El cielo se ornamenta de nubes y las camas de cobijas, se abren de vez en cuando los paraguas y se cierran las sombrillas. Los pájaros anidan mas temprano y el sol se levanta mas tarde... Hay! Que maravillosos son los días de otoño con ese sabor de hogar y tardes de mates y de tiempos del ayer. Que veo esas veredas vestidas de sepia pinceladas por los rayos del sol que mueren en cada tarde y recuerdo cosas... Cosas tan mías y tan del otoño que me las trae a la memoria solo el.





lunes, 4 de marzo de 2019

Zadar donde moran las oceanides...

 Hay lugares en este mundo que todos quisiéramos conocer, y otros en los que no hemos pensado mucho simplemente porque no los conocemos o no hemos oído hablar mucho de ellos. Zadar es mi caso. Lugar lejano, si lo es y puede ser que de el no conozca mucho ni de Croacia. Pero hubo un día hace unos años que oí hablar de sus costas, que no terminan en playas de arena, terminan en escaleras que van al mar, como si se tratara de un sueño surrealista, donde los escalones llevan a ninguna parte y se terminan inexplicablemente. Pero todo tiene sus porqués esos escalones tienen unas aberturas por donde el viento y el agua del mar entran y forman sonidos musicales. Una bella obra arquitectónica con un formidable tinte de poesía. Donde los transeúntes se sientan en las escalinatas a ver el día, la puesta del sol o la noche. Mientras miran hacia ese mar antiguo cargado de historias y de secretos que guarda islas e islotes cercanos. Y quien sabe en algún perdido peñasco mas allá de su horizonte en el que las oceanides toquen siguiendo las notas que Eolo y Poseidon hacen llegar a las costas, las melodías de la Atlantida.



miércoles, 13 de febrero de 2019

Una persona de bien...


 Podremos pensar que las personas valen por los bienes que representan o acumulan, podemos pensar que el poder es un sinónimo del respeto, podemos pensar que la grandeza de un hombre pasa por la fortuna que este acumule. Podemos pensar que el respeto pasa por vestir camisa y corbata o ropa de marca. También podemos pensar que las personas que piensan con esos estándares son poseedoras de poca moral o carecen de valores. Y las otras personas que persiguen esos valores mundanos terminan siendo intrascendentes o en todo caso desposeídas de todo lo que hayan podido conseguir en vida, el día que partan para suerte de parientes y otros cercanos.

 La grandeza de un hombre no se mide por la fortuna que acumule, sino por la fortuna que de. La clave de la felicidad es la sencillez. Y el respeto es algo que se gana y no se adquiere como un derecho, sea por tener los bolsillos llenos o el rostro arrugado. El pilar del honor y los valores se llama rectitud todo en ella se soporta y de sus frutos se obtiene el respeto y la trascendencia después de la muerte. Su costo es de una vida entera y se debe ser más que valeroso para andar en su camino, desde ya su camino no tiene ningún precio, mas solo tiene incontable sacrificio.

A un año de Dobri Dobrev ejemplo de persona, de los pocos que pueden llamarse hombres de bien.




miércoles, 6 de febrero de 2019

Que vendrá....

 Hace unos días me tope con este tema y se los quiero compartir. Se ajusta mucho a los tiempos que transcurren en mi vida y en la de tantas otras. Que vendrá?...

Pues no lo se... Solo se que se fue.

Los días que no valieron la pena ser vividos... Las horas de cansancio y las pesadas ojeras. Los falsos amigos, los traidores y aquellos amores ingratos. Esas que nunca supieron querer aunque el mundo se les diera en bandeja. Se fueron también horas felices y días bellos, seres queridos que jamas olvidare. Se fueron tardes somnolientas y días de invierno de mucho frió y veranos calurosos que ni recordare. Vasos vacíos en la noche y chocolates por la madrugada. Y una buena mascota que siempre supo serme fiel.

En fin muchas cosas se fueron para mal o para bien. Pero que vendrá?...

Vendrán mas días de esta vida tal vez mas amarga que dulce. Que nos suele sacar mas lagrimas que sonrisas. Pero a fin de cuentas el vaso siempre esta a medio llenar. Queda en nosotros verlo si medio lleno o medio vació.


 Sin mas que decir, este tema es para ti. ZAZ Qué Vendrá.



jueves, 10 de enero de 2019

Ella es perfecta...

 Ella es mujer de otros tiempos y de otros siglos,
ella es pasado y belleza inerte.
Ella que viste de azules de mar y de cielo
y de ocultos secretos.

Guarda en sus ojos la joven armonía de las primaveras
y los sutiles misterios de su encanto.
Y pende de sus coronadas sienes telas de oro que iluminan su paso.

Quien sabe esas perlas son faros que llaman a que mi corazón naufrague.
O dos lagrimas bellas, nacidas en el silencio,
o de una noche dos luceros fugaces que tomaste del firmamento.

Quien sabe más tu que escondes en tus adentros,
dulce muchacha las cosas bellas te sirven de ornamento.

Eres un cofre cerrado y abierto,
que guarda y ofrece sutilmente todo lo que deseo.


Dedicado a "La joven de la perla". Obra maestra del pintor Johannes Vermeer. Y dos hermosos tributos uno en collage y el otro como miniatura en escala.